Esta navidad la pasamos en la casa de la tía gigi. Ella decoró toda su casa muy bonita para este día especial, el viejito se portó super, nos trajo muchos regalos.
Nosotros nos vestimos muy elegantes para la ocasión.
La Dominga con ganas de comer torta.
Cuando le pusieron agüita en la cabeza, lloró porque estaba durmiendo y se despertó, pero después de eso quedó muy relajado y durmió como un angelito toda la tarde.
Los papás felices.
La Dominga corriendo por los pasillos de la Iglesia


